Una carroza que dibujó el camino del 35º aniversario
La Cabalgata de Reyes de este año contó con una protagonista muy especial: la carroza conmemorativa del 35º aniversario, diseñada para rendir homenaje a la historia, la identidad y el crecimiento de la ciudad. Su presencia no fue solo un elemento más de este desfile mágico, sino un símbolo, el del abrazo, que abrió paso a la celebración, dibujando un ilusionante camino que recorrerá todo este 2026.
La noche del 5 de enero nos dejó recuerdos imborrables. Familias compartiendo el momento con la ilusión de la primera vez, niños subidos a hombros y aplausos calurosos que envolvían la velada en una atmósfera especial. Pero fue esa carroza la que marcó el ritmo de la tarde. Su aparición conectó la magia de los Reyes Magos con el espíritu de una joven ciudad con muchos sueños todavía por cumplir. La tradicional Cabalgata no solo cerró de manera apoteósica las fiestas navideñas, también abrió simbólicamente, en el corazón de las calles tricantinas, el año del 35 aniversario. Un año para recordar y para no olvidar.


